miércoles, 11 de noviembre de 2015

II 14 JØRN UTZON: Arquitecto danés magnífico

Imagen: Famous people
“Soy un constructor, lo importante y definitorio en las obras
son la función, el material y la situación”

Jørn Utzon, Arquitecto danés que armonizando la construcción y el paisaje, incorpora los hallazgos formales y constructivos de las plataformas masivas, que según el mismo confesó, en su artículo “Plataforma y Mesetas”, su uso como elemento arquitectónico, lo cautivó, por primera vez en 1949, tanto por su tamaño como por su concepción durante un viaje de estudios a México, porque las plataformas mexicanas “fueron ubicadas y construidas por artistas que hicieron gala de una gran sensibilidad en su apreciación del entorno natural y de una gran profundidad en su concepción del diseño”. En su período de esplendor desarrolla la arquitectura aditiva, síntesis de geometría, modulación y producción estandarizada.

Utzon, hijo de un ingeniero naval, nació en 1918 en Copenhague, Dinamarca; en 1937 emprende sus estudios en la Real Academia de Bellas Artes de esa ciudad, licenciándose en 1942 de Arquitecto. Pasó los años de la Segunda Guerra Mundial estudiando con Erik Gunnar Asplund y Alvar Aalto; viajando a Europa y Marruecos donde se ve influido por los métodos y las técnicas constructivas islámicas; en 1947-48 vive en París. Después de la conflagración viajó por Europa, Estados Unidos y México. En 1950 abre su propio estudio profesional en Dinamarca.

Sus primeras obras fueron pequeñas viviendas, entre ellas su casa. En 1957 viaja a China, Japón y Nepal en donde estudia las formas de la arquitectura tradicional oriental; recibe la medalla Eckensberg de arquitectura y gana el concurso para construir el edificio para la Ópera Nacional en Sydney, Australia. Su proyecto resultó espectacular, tanto desde el punto de vista de diseño como desde el punto de vista técnico. Utzon tardó varios años en desarrollar, en colaboración con el ingeniero británico Ove Arup, los métodos para construir las grandes bóvedas, en forma de conchas marinas, autoportantes del edificio. Estas bóvedas, altas y con vértices, recuerdan inequívocamente a las velas de los barcos, y constituyen símbolos muy adecuados teniendo en cuenta que el edificio está situado junto al agua, en la entrada del puerto.
A la hora de presentar su propuesta a la par de otros miles de arquitectos lo más interesante y realmente impactante es que Utzon envió solamente un dibujo de la obra. Esto fue algo fuera de lo que el concurso establecía ya que debían de mandarse con el diseño medidas exactas para que en caso de ganar inmediatamente empezar con la obra. Por la belleza y extraordinaria forma la obra de Utzon gana dicho premio. Pasaron muchos problemas de tipo estructural ya que del punto de vista arquitectónico es sumamente bella, pero del punto de vista de la ingeniería era prácticamente imposible. Con mucho esfuerzo y cálculos perfectos se logró construir esta majestuosa obra, que se inauguró en 1973, aunque Utzon ya había abandonado el proyecto en 1966 entre diversas controversias, debido a la gran cantidad de interferencias que encontraba.

En el proyecto para la Ópera de Sydney, un impresionante edificio situado en un islote de la bahía, enfrente de la ciudad, la idea rectora fue hacer que la plataforma cortara el edificio como un cuchillo separando completamente las funciones primarias de las secundarias. Este edificio se ha convertido en uno de los monumentos más indiscutibles de la arquitectura moderna, símbolo incuestionable de la ciudad de Sydney e incluso de todo el estado australiano. En 1965 diseña el collar presidencial por lo que lo hacen miembro honorario del Royal Australian Institute of Architects; recibe en 1966 la mención y el diploma de honor de la Bund Deutscher Architecten y después de conflictos, por presupuesto y calendario, con el gobierno australiano, dimite del cargo en la Opera House, dejando Australia para no volver nunca jamás. El impresionante edificio fue incluido en 2007 en la lista de patrimonio cultural de la humanidad elaborada por la UNESCO y es considerado por muchos como una de las maravillas modernas.

Utzon recibió numerosos premios y condecoraciones durante su vida, entre ellos la medalla Hansen de arquitectura, la medalla de oro del Royal Australian Institute of Architects en 1973, la medalla Princesa Eugenia de Suecia de arquitectura en 1978, la medalla de oro del Royal Institute of British Architects en 1979, la medalla Alvar Aalto de Finlandia en 1985 y la medalla de oro de la Académie de 'Architecture de París en 1994. Pero ninguno tan importante para él, como el esquivo Premio Pritzker, considerado el “Premio Nobel" de la arquitectura, que por fin con justicia a su genialidad, recibe a través de su hijo Jan, en el 2003, en un acto presidido por los Reyes de España, en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, de Madrid.

Éste premio internacional, creado por la familia Pritzker de Chicago-fundado por Jay A. Pritzker y su esposa Cindy- a través de su fundación Hyatt, se concede cada año, desde 1979, a un arquitecto, que ha aportado “consistentes y significativas contribuciones a la humanidad y al entorno, a través del arte de la arquitectura”, con el fin de estimular y fomentar la creatividad. Es el mas alto honor para los profesionales de la arquitectura, que demuestren una combinación de talento visión y compromiso. El premio consiste en cien mil dólares de Estados Unidos y un medallón de bronce basado en los diseños de Louis Sullivan, el famoso arquitecto de Chicago generalmente reconocido como el padre de los rascacielos. El premio se confiere a los galardonados en una ceremonia celebrada en un importante sitio de arquitectura, generalmente en mayo.

Para gloria de nuestro país, el premio 1980 le fue adjudicado al ingeniero y arquitecto autodidacta nativo de Guadalajara, Jalisco, Luis Barragán, fallecido en 1988. Barragán, a fines de 1920 se asocia a la Escuela Tapatía, movimiento que propugna la adhesión a las tradiciones regionales. Trabajó en la capital de Jalisco y en la Ciudad de México hasta su muerte. Su trabajo, llamado minimalista es suntuoso en color y textura. Se llamó a si mismo un arquitecto paisajista.

Volviendo a Utzon, su obra es muy extensa, se inicia en su patria natal Dinamarca, transita por Marruecos, Noruega, Suecia, Suiza, Arabia Saudita, Líbano, Kuwait, Irán, Alemania, Inglaterra y por supuesto el edificio emblemático de Australia, concluyendo en España con realizaciones en Málaga, Madrid y Mallorca, en donde residió desde 1983, construyendo su última obra, un espacio utilitario que representa un manifiesto de estética y sencillez, la residencia “Can Feliz””, que habitó desde 1994, con su esposa Lis Fenger, que es escultora, su hija ceramista y pintora, dos de sus hijos y dos nietos son arquitectos. La casa ubicada en una colina, tiene mucho sol en invierno y sombra en verano.

Jørn Utzon murió en la misma ciudad en que nació, Copenhague, el 28 de noviembre de 2008, a los 90 años de edad, como consecuencia de un paro cardíaco, en una larga vida, de éxitos concatenados.

martes, 3 de noviembre de 2015

II 27 LOUIS PASTEUR ROQUI: Creador de la Microbiología


Químico y biólogo francés, nació en el seno de una familia modesta-de varias generaciones de curtidores de cuero-en las tierras del Jura; en la localidad de Dôle el 27 de diciembre de 1822, su padre Jean Joseph Pasteur ex sargento de Napoleón y su madre Jeanne Roqui, impecable ama de casa de carácter dulce. Su infancia y juventud se desarrollaron en un ambiente de tranquilidad; en 1827 su familia se instala en la pequeña ciudad de Arbois y Luis asiste a la escuela de la localidad; en la seguridad de su hogar se dedicó a pintar en su tiempo libre; ingresando como interno en el Colegio Real de Besançon para cursar los estudios secundarios, desempeñándose como ayudante de maestro. En 1843 estudia física y química en la École Normale Supérieure-Escuela Normal Superior-donde de convierte en ayudante de su maestro, el químico Jean Baptiste Dumas, doctorándose en química y física en 1847. Investigó e impartió clases en Dijon y Estrasburgo. A los 26 años-casi recién llegado a esa ciudad-pide la mano de Marie Laurent hija del rector de la Universidad de Estrasburgo, con la que se casa en 1849, procreando tres hijas y un hijo.

La cristalografía le dio celebridad, pues desde los 23 años descubrió la actividad óptica de los isómeros espaciales-del ácido tartárico, uno giraba el plano de polarización a la derecha, y el otro a la izquierda-naciendo con ello la esteroisomería-quedando en su mente que las moléculas asimétricas son productos de células vivas-. A los 26 años realizo investigaciones relacionando la actividad óptica, la estructura cristalina y la composición química de los compuestos orgánicos lo cual determinó las bases de la estereoquímica-disposición espacial de los átomos que componen las moléculas-. En 1852 Viaja a Italia, Alemania y Austria al enterarse que un fabricante de Sajonia ha obtenido el ácido racémico o pantártarico en una fábrica de Leipzig, éste viaje de estudios le permite sintetizar el ácido por lo que recibe una suma de dinero de la Sociedad de Farmacia y es nombrado Caballero de la Legión de Honor.

En 1854 se desempeñó como profesor de química y decano de la facultad de ciencias en la Universidad de Lille estudiando el proceso de la fermentación en productos lácticos y alcohólicos. A petición de viticultores y cerveceros de la región investigó la razón por la cual se agriaba el vino, demostrando gracias al microscopio, que el vino se transforma en vinagre por la acción del Mycoderma aceti y para evitarlo propone calentarlo lentamente hasta una temperatura de 55ºC para matar las levaduras y después encerrar el líquido en cubas bien selladas, lo que se conoce ahora como pasteurización de los alimentos, que hizo extensiva a otros problemas como la conservación de la leche. El 14 de Agosto de 1865 comunicó sus conclusiones a la Academia de la Ciencia y 1866 la imprenta imperial publicó su célebre trabajo sobre Études sur le vin, ses maladies, recibe el Gran Premio de la Exposición Universal de 1867 y es nombrado profesor de Química de la Sorbona. En 1868 sufre una hemorragia cerebral que le causo parálisis permanente de brazo y pierna izquierdos, pero sus facultades mentales permanecieron intactas.
Abandona París, donde se desempeñaba como administrador y director de estudios científicos de la École Normale, en auxilio de la industria de la seda del sur de Francia, donde la producción se había visto afectada por una enfermedad del gusano de seda, conocida como pebrina, que había alcanzado proporciones epidémicas. Demostró que la pebrina no sólo era contagiosa, sino también hereditaria. Llegó a la conclusión de que la causa de la enfermedad sólo sobrevivía en los huevos enfermos vivos, por tanto, la solución era la selección de huevos libres de la enfermedad, salvando así la industria francesa, después de cuatro años de trabajo a un ritmo agotador.

Convencido que el origen y evolución de las enfermedades eran análogos a los del proceso de fermentación, considera que la enfermedad surge por el ataque de gérmenes procedentes del exterior; conforma la teoría microbiana, que en 1860-cuando tenía 38 años-confronta con la teoría de la generación espontánea, creándose una gran polémica, en la que su trabajo es muy debatido por médicos y científicos de todo el mundo que lo consideran un impostor.

La parte mas fecunda de su labor corresponde al período 1870-86 en que en colaboración con Joubert, Roux y Chamberland-tres médicos jóvenes-demuestra que el carbunco de las ovejas es debido a una bacteria ya descubierta por Davaine, el estreptococo, causante también de osteomielitis y fiebre puerperal; desveló también la historia natural del carbunco, una enfermedad mortal del ganado vacuno; demostró que está causado por un bacilo determinado y sugirió que era posible inducir una forma leve de la enfermedad en los animales vacunándoles con bacilos debilitados, lo que les inmunizaría contra ataques potencialmente letales. En 1879 estudiando el cólera aviar, descubre el principio de las vacunas preventivas, inoculando microbios de virulencia atenuada. Comenzó a investigar sobre el ántrax, realizando una prueba propuesta por los ganaderos en la granja Pouilly-le-Fort en dos grupos de veinticinco carneros proporcionados por la Sociedad de Agricultura de Melun; al primero se inóculo el virus atenuado y al segundo nada; posteriormente a ambos se les inóculo el germen virulento; muriendo las segundas y salvándose las primeras, la prueba y los resultados convocaron a una multitud entre científicos y curiosos. Crea la asepsia y los métodos antisépticos, obligando a los médicos de los hospitales militares a hervir el instrumental y los vendajes.
En 1881 Pasteur comenzó los trabajos para la vacuna contra la rabia-enfermedad de la que nadie se había salvado en toda la historia de la medicina-;para ello se basó en el principio de que si debilitaba lo suficiente el virus de la rabia, podía usarlo como vacuna para estimular al sistema inmunológico a estimular defensas contra el virus; el principio dio resultado en conejos; el 6 de julio de 1885 fue su prueba de fuego: Llegaron a su laboratorio madame Meister, de Masissengott Alsacia, que conducía de la mano a su hijo de nueve años, al que, dos días antes, un perro rabioso había mordido gravemente en catorce sitios diferentes de su cuerpo; llorando rogó a Pasteur que salvara a su hijo José Meister utilizando su nuevo método. Pasteur consultó con dos médicos amigos, Vulpian y Grancher que lo instaron a inocular al muchacho con el virus de la rabia más potente que se conocía. Al final del tratamiento, que duraba diez días, el paciente se recuperó y conservó la salud. Desde entonces, miles de personas se han salvado de la enfermedad gracias a este tratamiento. El joven que estaba condenado se salva y el mundo se asombra, lo que consagra la gloria de Pasteur. La noticia se propagó con rapidez y el interés del público por este descubrimiento científico no tuvo precedentes; la recompensa de Pasteur fue una espontánea colecta mundial para que el científico tuviera su instituto de investigaciones y el 14 de noviembre de 1888 el Instituto Louis Pasteur se hizo realidad. Pasteur se encargo de la dirección de dicha institución-que lleva su nombre- en la que formaría una escuela de ilustres investigadores.

En 1892 en un acto solemne en La Sorbona recibe un homenaje de los sabios mayores del mundo; en noviembre de 1894 sufre un fuerte ataque de uremia del cual nunca se recuperaría; muriendo el 28 de septiembre de 1895 en St. Cloud, Villenueve-L'Etang, Marnes-la-Coquete, en las afueras de París. Pasteur, ya considerado un héroe nacional recibe un funeral propio de un jefe de estado en la catedral de Notre Dame y su cuerpo fue inhumado en una cripta en el Instituto quelleva su nombre; en su lápida se leen sus palabras: Feliz aquel que lleva consigo un ideal, un Dios interno, sea el ideal de la patria, el ideal de la ciencia o simplemente las virtudes del Evangelio.

Pasteur recorrió desde muy joven el camino del éxito, recibió en vida toda clase honores, siendo Secretario Perpetuo de la Academia de Ciencias-1887-; miembro de la Academia Francesa-1881-; y miembro de la Academia de Medicina-1873- Sus Obras-Oeuvres completes-constan de 7 volúmenes y su Correspondece-correspondencia de 1840 a 1895- de 4 tomos fueron publicados por su nieto Joseph-Louis Pasteur Vallery-Radot.

Sus descubrimientos transformaron la medicina, la veterinaria, la cirugía, la obstetricia y la higiene, así como la química y la industria de las fermentaciones.

Su secreto: voluntad, trabajo y paciencia.

jueves, 22 de octubre de 2015

III 02 WINGSUIT FLIYING: Ardillas voladoras del primer mundo

imagen: skydivers de Winsuit



El eterno sueño del hombre ha sido volar, por eso la humanidad se afana en descubrir nuevas formas y métodos para hacerlo ¿Queremos ser ángeles o aves?

A partir de los 30, algunos soñadores de volar horizontalmente, empezaron a utilizar alas, fabricadas con lienzo, madera, seda, acero e incluso huesos de ballena, pero ninguna fue muy fiable. Entre 1930 y 1961, 72 de los 75 originales “hombres pájaro” murieron probando sus trajes de vuelo; sin embargo Clem Sohn y Leo Valentin se deslizaron en el aire por millas, inspirando a docenas de imitadores.

A mediados de los 90s, el francés Patrick de Gayardon desarrolló un equipo de incomparable rendimiento y seguridad; infortunadamente falleció en 1998, mientras probaba las mejoras a su contenedor de paracaídas; sin embargo sembró la semilla de una nueva generación de hombres voladores.

En 1998, Jari Kuosma y Robert Pecnick crearon un traje seguro y accesible, para todos los “skydivers” y para el público en general, previa instauración de un programa de instructores a fin de eliminar el estigma de la peligrosidad de volar horizontalmente, estandarizándose la preparación esencial de los docentes y elaborando una lista mundial de entrenadores certificados.

Actualmente, lo que están logrando un puñado de valientes, en países desarrollados como Italia, Australia, Noruega, Austria, Finlandia, Sudáfrica, Croacia, Francia y por supuesto Estados Unidos, es ser ardillas voladoras (flying squirrel), a través del deporte extremo winsuit flying, consistente en lanzarse al vacío preferentemente desde un avión, con desplazamiento horizontal entre 140 y 160 kilómetros por hora, en contraste con los 20 del descenso vertical.

Este deporte de aventura, si bien es cierto entraña una alta probabilidad de sufrir una muerte violenta, es considerado como el arte de volar el cuerpo humano a través del aire, porque requiere subir muy alto y esperar el máximo tiempo posible antes de abrir el paracaídas.

El vuelo es posible gracias a un traje especial (wingsuit) que permite planear, a tremenda velocidad durante una caída libre. En la última década se han logrado múltiples innovaciones en el traje y equipo para volar, con un nuevo nivel de seguridad y rendimiento. Los hombres voladores están de vuelta y en rápido crecimiento.

El wingsuit que se utiliza al salir del avión, es un overol especial diseñado para aumentar al doble la superficie de rozamiento del cuerpo con el aire, y de esta forma poder planear y no caer tan rápido; se adquiere por Internet o en centros de paracaidismo, con un costo variable entre 650 dólares y 990 Euros los más cómodos. El traje, configurado con el cuerpo, crea un “airfoil” (plataforma que propulsa, direcciona, eleva y estabiliza en el aire al deportista) al formarse una especie de membrana, cuando la tela se cose entre las piernas y los brazos; que al abrir brazos y piernas, simula la cola de un pájaro, o mas bien una ardilla voladora al hinchar las alas, por las membranas entre los brazos y el tronco, permitiendo una caída mas horizontal, al extender las alas rígidas y autoinflables, facilitando que el piloto puede girar, seguir en picada o dispararse hacia delante.

Los trajes más modernos pueden reducir la velocidad a un rango de entre 60 y 95 kilómetros por hora, debido a su diseño con alas y membranas, fabricado con un material deslizante, alas de hinchado rápido y mejor resistencia al viento, que modelado al cuerpo, permite al cambiar la forma del torso, arqueo o flexión en los hombros, caderas y rodillas, crear la cantidad deseada de elevación y arrastre, según tensión aplicada a las alas de tela del traje.

El problema principal es lograr un aterrizaje seguro, utilizando un paracaídas, ad hoc, que debe desplegarse a una altura prevista, descomprimiendo el brazo de las alas, pues los pilotos de wingsuit que se desplazan no solo hacia abajo, sino también hacia delante con una gran velocidad de avance, deben controlar el vuelo.

Los hombres “ardillas voladoras” no solo se lanzan en caída libre desde aviones en movimiento, que es lo más difícil porque dependiendo de la ubicación y tamaño de la puerta de la aeronave, pueden golpearse con los aparatos o perder estabilidad; sino que practican otras modalidades de paracaidismo que se denomina “extreme wingsuit BASE jump” , saltando desde un objeto fijo que ofrezca suficiente altura, conforme a las cuatro categorías que comprende el acrónimo base: Building (edificio), Antenna (antena, chimenea, torre de tendido eléctrico), Span (arco de puente) y Earth (precipicio o formación natural de la Tierra).

El wingsuit flying requiere de técnicas aprendidas, la USPA (Asociación de paracaidistas de los Estados Unidos) recomienda que para el primer salto wingsuit, el aspirante mínimo debe acreditar la experiencia de 200 saltos efectuados en paracaídas y hacerse acompañar por un instructor; 500 saltos previos o mas, no requiere obligatoriamente de instructor acompañante. Para medir su desempeño los pilotos utilizan computadoras y geo referenciadores (GPS), que registran cantidad de tiempo en vuelo, altura en que se desplegó el paracaídas, trayectoria del vuelo y altura en que entró en caída libre.

El futuro deseado es volar sin paracaídas, por ahora al final del salto, para reducir la velocidad de descenso antes de llegar al suelo, debe desplegarse uno; muchos dicen que es imposible esta proeza; pero Jean Potwin, profesor de física de la Universidad de St. Louis en Missouri, paracaidista veterano que tiene en su haber más de dos mil cuatrocientos saltos, cree que es posible tocar tierra firme con el wingsuit adecuado sin necesidad de paracaídas. En National Geographicde enero de 2008 un artículo señala que un traje de ardilla voladora podría reemplazar al paracaídas. Lo anterior parece una locura y quizá lo sea.

Desde 2005 en Finlandia se ha experimentado agregar pequeños motores a reacción, usando queroseno de combustible, logrando los “birdman” (hombres pájaro), 30 segundos de vuelo horizontal, demostrando desde entonces que el vuelo humano no sólo es posible, sino sostenible.

www.lardeau.net Et les grutes les couleurs

En mayo de 2008, después de cinco años de prácticas, Yves Rossy, piloto comercial profesional suizo, de la empresa Suiss Airlines y ex piloto de combate de 48 años de edad, llamado “Fusión Man” por sus patrocinadores, se convirtió en el primer hombre en volar con unas alas propulsoras con cohetes, el Jet Wing, convirtiéndose en el hombre cohete (Jet Man).

El vuelo lo realizó con alas de carbono, de 2.5 metros y 55 kilos de peso, impulsadas por cuatro turbinas que utilizan queroseno, diseñadas y construidas por el mismo, maniobrando sobre los Alpes, subiendo hasta 800 metros, a una velocidad de 186 millas (300 kilómetros por hora), para luego descender delante de una estela de humo. De momento el artefacto no es capaz de despegar ni de aterrizar.

Este fue tan solo su viaje de prueba, su nuevo desafío es cruzar el Canal de la Mancha con su artefacto, hazaña que intentará solo dos semanas después de haberse publicado este post. ¡Buena suerte!  Y lo logró.

miércoles, 14 de octubre de 2015

II 22 Jules Gabriel VERNE Allote: Escritor visionario y viajero de la imaginación

Imagen: mcastilla.blogspot


“Todo lo que se puede imaginar, alguien lo hará realidad”

Aunque hubiera preferido ser marinero como su hermano Paul, a partir de 1848 tuvo que estudiar derecho en La Sorbona de París para complacer a su padre, que como hijo de juez, aspiraba a que su primogénito heredara su bufete de abogado, como procurador judicial. Termina sus estudios y aprueba su tesis doctoral, pero no ejerce ya que inmediatamente opta por la carrera de las letras en las que sería un destacadísimo escritor y novelista de fama mundial; precursor de la novela de aventuras de ciencia ficción; y creador de la literatura científica. Julio Verne, primero de los cinco vástagos de una familia burguesa, nació el 8 de febrero de 1828, en la isla Feydeau, a orillas del río Loira-islote arenoso cerca de la desembocadura del Atlántico, fundada por 80 “plantadores de Santo Domingo” -comerciantes que se arruinaron con la independencia de Haití-, en Nantes, Bretaña, que a inicios del siglo XIX, era uno de los más importantes puertos de Francia. Sus padres fueron Pierre Verne, abogado de profesión y Sophie Allote de la Fuÿe-descendiente de una familia de origen bretón y escocés, compuesta por marineros y gente de letras-. Siendo niño demostró ser un estudiante dedicado y serio; de excelente memoria. A los seis años de edad asiste a la clase de Madame Sambain, su primera maestra, quien le impresiona profundamente con sus relatos de anécdotas de su marido marinero.

Inicia su instrucción elemental en el Saint-Donatien; prosiguiendo en el colegio Saint-Stanislas donde demuestra su brillantez y talento en geografía, griego, latín y canto. En el liceo de Nantes estudió filosofía y retórica. Un episodio legendario de su adolescencia temprana-que para algunos es una simple invención de sus biógrafos-es que el joven rebelde, propenso a la aventura, trata de embarcarse como grumete-con tan solo 11 años-en el barco La Coralie, que partía para la India, lo que su padre impidió a tiempo aplicándole severo castigo. Pero lo que mas le duele es la promesa que le obliga a pronunciar: nunca pretenderá viajar más que con la imaginación y a través de su fantasía. No fue sino hasta que tuvo más de 30 años, cuando realiza su primer viaje al extranjero.

Perdidamente enamorado y no correspondido, escribe versos de amor, culminando sus escritos con una pequeña tragedia, pero sufre los desaires de su prima Caroline Tronçon, lo que sume al joven en profunda crisis de melancolía. Unos años después se anuncia el compromiso de Caroline con acaudalado prometido de la ciudad con el que contrae matrimonio, marcando una profunda huella en el carácter de Verne.

En 1848 marcha a París para cursar la carrera de abogado, pero se dedica a escribir piezas dramáticas en su bohardilla del Barrio Latino; en esa época se mantenía la costumbre de veladas de conversación en los famosos “Salones de Madame”, organizadas por damas de la alta sociedad. Su tío Châteaubourg lo introduce con la señora Barrère, donde conoce a Alejandro Dumas padre, figura aclamada e indiscutida-autor de “Los tres mosqueteros” y “El Conde de Montecristo”-, quien llegará a convertirse en su protector y consejero literario. También se codea con Víctor Hugo y Eugenio Sue. Casi inmediatamente, traba amistad con Dumas, hijo, que es solo cuatro años menor que él.

Al abandonar la abogacía, para dedicarse al teatro, sufre un distanciamiento con su padre, que deja de suministrarle dinero, por lo que se centra en el teatro y operetas. A finales de 1851 realiza labores de secretario para Edouard Seveste quien reabre la Ópera Nacional con el nombre de Théâtre-Lyrique. Escribe entonces varias piezas y algunos libretos. Entre tanto, publica algunas novelas cortas en los periódicos ilustrados. En 1856 conoce a Honorine de Vyane-viuda de la ciudad de Amiens, madre de dos hijas-con la que se casa un año después. Una vez en la capital, conoce a su nuevo cuñado que gana mucho dinero como agente de bolsa. Después de largas y acaloradas discusiones con su padre, consigue un financiamiento de 50 mil francos para invertir, con lo que logra asociarse como agente de bolsa, reuniendo una pequeña fortuna poco después.

En su estancia en París es asiduo asistente a la Biblioteca Nacional, donde estudia por su cuenta Química, Botánica, Geología, Mineralogía, Geografía, Astronomía, Matemáticas, Física, Mecánica y Balística; además ingresa a la Sociedad de Geografía y se entrevista con exploradores, viajeros, periodistas y científicos; aprovechando sus conocimientos y su entusiasmo por la revolución tecnológica e industrial para escribir numerosas novelas de aventuras de corte científico, en las que plasmó su dominio de la tensión dramática lo que le permitió combinar extravagantes situaciones y momentos poéticos en una prosa ligera y amena.

En 1862 traba amistad con el aventurero, periodista y fotógrafo Félix Tournachon-que utilizaba el pseudónimo de Nadar-, con el que investiga los adelantos de la aeronavegación, los que describe en su libro Cinco Semanas en Globo, su primer éxito literario. Nadar lo recomienda con el famoso editor Pierre-Jules Hetzel-publicaba las obras de Víctor Hugo y Michelet-, dueño de le Magasin D'Éducation et de Récréation al que Verne entrega el manuscrito para su publicación; la obra es acogida por el público con gran entusiasmo; constituyendo el primer volumen de una serie que alcanzaría los más de cien, continuando con el título general de Los Viajes Extraordinarios a los mundos conocidos y desconocidos. Antes de ser editado por Hetzel, el original fue rechazado por quince editoriales. Debido al éxito de esta obra el dueño de la revista le ofrece un contrato por veinte años-como colaborador para la parte científica-a veinte mil francos anuales-una pequeña fortuna para esa época-a cambio de dos volúmenes de un nuevo estilo cada año.

Dotado tanto para la ciencia ficción como para la aventura pura y simple, une las dos vertientes como escritor de la literatura científica, acercando los conocimientos recién descubiertos, particularmente a la juventud. Su gran imaginación y su capacidad de anticipación lógica, aunada a sus profundos conocimientos técnico científicos de su época, le permitieron adelantarse a su tiempo, describiendo y prediciendo entre otras cosas el submarino, en su obra Veinte mil leguas de viaje submarino-este febrero de 2009, hay tantos submarinos nucleares, que uno británico y otro francés colisionaron en aguas del Atlántico-; Armas de destrucción masiva-Ante la Bandera-; el helicóptero-Robur el conquistador-;Naves espaciales-De la Tierra a la Luna-la carrera espacial-Héctor Servadac- y grandes trasatlánticos-Una ciudad flotante- entre otros. También se reconoce su visión en futuros descubrimientos y eventos históricos como el descubrimiento de las fuentes del Nilo-Cinco semanas en globo-la conquista de los polos-Las aventuras del capitán Hatteras- y los gobiernos totalitarios-Los quinientos millones de la begún-.

Por fin en 1859 Verne sale por primera vez de Francia con destino a Inglaterra y Escocia; en 1861 visitó Escandinavia; en 1867 embarca en el trasatlántico Great Eastern viajando a Estados Unidos-Nueva York y las cataratas del Niágara-; entre los años 1871 y 1873 visita Londres, Jersey, Guernsey y Sark. En 1878 hizo un viaje en su yate-el Saint Michel III-, visitando Lisboa, Tánger, Gibraltar y Argel. En 1880 visita Irlanda, Escocia y Noruega. En 1881 realiza una gira por los Países Bajos, Alemania y Dinamarca. En 1884 navegó a través del Mediterráneo llegando a Argel, Malta e Italia. En 1887 realiza una expedición a Bélgica y los Países Bajos.

Cuando la fortuna le es propicia, a pesar de la oposición de su esposa, se muda a una casita frente al mar en la costa Le Crotoy, pequeño pueblo de pescadores en el estuario de la bahía del Somme, donde se ve obligado a tomar parte en la guerra franco-prusiana, sirviendo como guardia nacional a bordo de su barco personal el “Saint-Michel”-llamado así en honor a su único hijo-.
1886 y 1887 resultan fatídicos para Julio Verne: Debido a problemas económicos tiene que vender su Yate; unos días después su sobrino favorito le dispara dos tiros en una pierna lo que lo convierte en un inválido e internan en un manicomio al sobrino; muere Hetzel, al que quería como un padre, y fallece su madre. Cuando ya era un escritor consagrado se instala en Amiens-una ciudad a dos horas de París en tren-donde es elegido concejal, abogando por una serie de mejoras a la ciudad, labor que desarrolló durante quince años. Tras haber conocido un enorme éxito literario, Jules Verne muere el 24 de marzo de 1905, a los 77 años de edad a causa de la diabetes, que previamente lo había dejado ciego y sordo, impidiendo su mayor placer; la lectura. Es enterrado en el Cementerio de La Madeleine, en donde el escultor Albert Roze hace un monumento representando a Verne emergiendo del sepulcro y levantando su brazo derecho.

A pesar de que su vida no fue fácil, ya que su vida marital no fue todo lo feliz que el hubiera deseado, padeció frecuentes parálisis faciales, y su único hijo le provocó muchas contrariedades; nadie puede atreverse a negar que Verne recorrió el denodado camino del éxito, con su vasta obra que incluyó libretos para Operas; comedias ligeras y múltiples novelas de aventuras que se enlistan en el hipertexto. Una Universidad de Picardía lleva su nombre, al igual que varios teatros. También recibió innumerables reconocimientos, entre ellos la Legión de Honor-por su aporte a la educación y a la ciencia-y que su nombre quedara plasmado no solo en calles, plazas, jardines, bustos, estatuas y monumentos, sino también en una montaña de la faz oculta de la luna. Dumas quedó admirado con la insospechable erudición que daba muestra en las más diversas materias. Más de 80 de sus libros fueron traducidos a 112 idiomas.



martes, 29 de septiembre de 2015

II 21 FRANCISCO JOSÉ GABILONDO SOLER: Músico, poeta y “astróloco”.

Imagen: SACM

no entre quien ignore la música y la astronomía”


Ante todo era un músico consumado; originario del estado de Veracruz-que siempre ha gozado de un ambiente musical desbordante-, aprendió a tocar en forma autodidacta la pianola. A los 17 años-al estudiar para linotipista en Nuevo Orleáns-se embebió del alma musical del jazz, junto con otros géneros musicales que estaban en apogeo en los Estados Unidos, aprendiendo a tocar varios instrumentos. Al cumplir 25 años comienza profesionalmente su carrera musical interpretando temas de humor que eran de su inspiración, fue un cumplidísimo pianista con su personaje, el Guasón del Teclado. Dos años después, en octubre de 1934, el cantautor mexicano Gabilondo Soler cantó en la radio sus primeros cuentos musicales, en un pequeño espacio de 15 minutos, en que solo contaba con su voz, el piano y mucha imaginación; nace así Cri Crí-onomatopeya en francés del canto de un insecto-el Grillito Cantor, que cantó sus canciones infantiles radiadas durante casi 27 años, hasta que se retira en julio de 1961. Su creciente popularidad lo obligó a aprender a leer, escribir y hacer arreglos musicales, lo que lo afianzó en el gusto del auditorio infantil, hasta convertir el anochecer del domingo en el momento esperado por todos nosotros, los niños de los 40 y 50, que nos deleitábamos con sus fantasías musicales. Probó suerte musical en Argentina en donde permaneció un año. Su éxito trascendió las fronteras, transmitiendo en vivo desde la Habana, a través de la Voz de la América Latina. El Maestro Gabilondo Soler exploró y desarrolló muchos estilos y géneros diferentes para sus composiciones musicales. Por ser tan querido y reconocido, después de su muerte a los 83 años de edad, recibió numerosos tributos musicales; murió el hombre, pero no su obra. Cri Crí es un personaje que sigue vivo en el mundo musical de niños, padres, abuelos y hasta bisabuelos, que gozamos la herencia de sus fantasías musicales.

Como poeta fue calificado de genio-término que rechazaba, prefería que lo consideraran un hombre trabajador, metódico y honesto-. Su riqueza lingüística se debía a tres circunstancias: su origen de corte ibérico que le inculcó en el seno familiar un magnífico manejo del idioma español; sus viajes reales e imaginarios a través de la lectura de Andersen, Esopo, Hauff, Verne, los hermanos Grimm, y Salgari; así como su afición por los idiomas y el origen de las palabras. Los conocimientos adquiridos le dieron materia para poder hablar, y su capacidad de de observación crítica, aunados a su sentido del humor, marcaron el sello de su trabajo. Escribía los textos que se leían en sus canciones y la producción general y línea artística del personaje. A través de 216 canciones que escribió, evidenciaba su gran cultura general a pesar que solo cursó la educación básica en Orizaba, la tierra que lo vio nacer.

Lo que realmente le gustaba era la astronomía, nunca abandonó el deseo de conocer el espacio sideral. Llegó a la Ciudad de México en 1928 en busca de su sueño de estudiar astronomía, que era su pasión. Ingreso al Observatorio Nacional como voluntario en donde tuvo una fugaz pasantía. Era aficionado a aprender, así aprendió todo lo que pudo, especialmente geografía, matemáticas, historia y astronomía. Ya acreditado como artista disfrutaba al máximo las reuniones con sus amigos astrónomos, grupo que nominó “Los Astrolocos”, apelativo que, desde luego, él mismo se aplicaba. Ingresó a la Sociedad Astronómica de México como miembro activo en 1951, construyó un observatorio en el pueblo de Tultepec-al norte de la Ciudad de México-porque desde niño había soñado en ser un pirata de los cuentos que conocía los mares, y se orientaba por las estrellas.Como autodidacta indagó varias áreas del conocimiento, fusionando la música, los idiomas, la literatura y la astronomía.

Francisco, nació el 6 de octubre de 1907, hijo de Tiburcio Gabilondo Goya-tenedor de libros-y Emilia Soler Fernández, de procedencia española por ambas partes, heredó-al igual que sus hermanos-ojos claros, rasgos finos y pelo rubio. A los dos años viajó a Bergara-comarca del Alto Deva, provincia de Guipúzcoa, en el País Vasco-a visitar a sus ancestros de línea paterna, retornando a su tierra natal.

Su vida-con tragedias y amores-giró en torno a varias mujeres: Su madre-de 32 años-lo abandonó, junto con sus tres hermanos menores-una hermana-,cuando solo tenía ocho años de edad; creando en su hijo un gran vacío y una enorme tristeza, que le causó un gran dolor, hasta que en 1933 tuvo un fuerte reencuentro con su pasado, al encontrar a su madre, casada con un rico terrateniente, en la Ciudad de México, llevando una relación cordial durante largo tiempo.


Afortunadamente allí estaba la abuela, doña Emilia Fernández Flores, le ofreció a su yerno ayudarlo con los niños, ocupándose en cuerpo y alma de los tres hermanos, tocándoles el piano y leyéndoles cuentos, lo que catalizó la imaginación de Francisco. La abuela que lo crió fue su musa inspiradora-la casona de la abuela era su rincón favorito de la memoria-para sus canciones, “La muñeca fea”, “Chong Ki Fu”, “El chorrito” “Di por qué” y “El ropero”-toma el llavero abuelita y enséñame tu ropero- en cuyo interior se encontraba la espada de su abuelo, el coronel-que llegó a México, con tropas españolas, en 1861, como segundo de a bordo del general Prim-. El corazón de doña Emilia dejó de latir en 1927. Su esposo el coronel José Antonio Soler del Mazo, había muerto 10 años antes.

Otra mujer decisiva en la vida de Francisco Gabilondo Soler fue Rosario Patiño Domínguez-hija de un doctor de alcurnia-, dos años más grande que él, de la cual se enamora Francisco cuando tenía 18 años, casándose en 1927 en la Catedral de Orizaba, procreando su primer hijo en 1928. Con el bebé en brazos se mudaron a la Ciudad de México, donde el entra a trabajar a una industria y ella es contratada como secretaria.

Rosario, el amor de su vida, a quien Francisco José llamaba “Mamá Patito”-por el apellido Patiño-fue la inspiración de la canción “La Patita”,por ende el era el “pato sinvergüenza y perezoso”, ya que ella trabajaba mientras él tocaba y componía. La señora Gabilondo era hábil para los negocios y las relaciones públicas, llegando a ser directora de ventas de la XEW y factor principal para que el músico recibiera la oportunidad de salir al aire, con la producción de ella misma. A principios de 1935 Cri-Crí ya estaba en la cresta de la ola, sus canciones ya eran de dominio público, pero a causa de la fama-y de las múltiples admiradoras del joven compositor de 27 años-se separaron en 1954 y firmaron el divorcio un año después. La relación marital cesó, no así la de trabajo, Rosario fue su representante durante 50 años, muriendo en 1988. Francisco se volvió a casar, contrayendo nupcias con Yvette Boullet con quien procreó dos hijos.

Tuvo un hijo mas-Tiburcio Gabilondo Gallegos, encargado de la semblanza del ilustre veracruzano en el homenaje con motivo de su centésimo aniversario de nacimiento-con Gloria Gallegos, con la que nunca se casó, pero fue la única que lo acompañó hasta el final de su vida, cuando en diciembre de 1990, muere en su casa de Texcoco, estado de México, a la edad de 83 años por una afección cardiaca.

En 2007, al cumplirse 100 años de su nacimiento, se rindieron diversos homenajes a nivel nacional, en especial en la Ciudad de México y en la Ciudad de Orizaba; se develó un busto; varias estatuas; se llevaron a cabo exposiciones fotográficas; y el servicio postal mexicano emitió planillas de estampillas conmemorativas con su imagen, la de Cri Crí y algunos personajes de sus canciones.

Francisco José Gabilondo Soler recorrió el denodado camino del éxito y nadie se lo puede escatimar, bastaría con su producción y reconocimiento como Cri Crí-cuentos, aventuras y mas de doscientas canciones, 120 de ellas grabadas, que conquistaron al menos tres generaciones de mexicanos, incluido yo en primera fila- que dejó de transmitir por radio el 30 de julio de 1961 con un homenaje tumultuoso; pero el fue algo más: En su juventud se dedicó a practicar natación y boxeo-campeón estatal de peso welter-; fue torero-llegó a presentarse en 1932 con el sobrenombre de El Estudiante-. En 1941, para satisfacer su insaciable espíritu de aventura, hace una pausa en su programación y trabaja como marinero en un barco mercante que viaja por Sudamérica, arriba a la Patagonia y permanece un año en la tierra del tango. Reanuda su programa hasta 1944-que ya pedían a gritos los niños y las mamás de los niños-.Fue miembro fundador de la Sociedad de Autores y Compositores de México.

¿Quién es el que anda ahí?...

Ponte tu piyama, métete a la cama, porque ya es la hora de dormir…

Dotado de gran inteligencia, fue un suceso histórico que recorrió el denodado camino del éxito, como compositor de canciones infantiles, astrónomo, deportista, marino, hombre de viajes y libros con su espíritu libre y honesto; y hoy es, por su genialidad, recuerdo legendario que nos permite regresar a nuestra infancia cuando escuchamos sus hermosas canciones.

lunes, 27 de abril de 2015

I 02 RICHARD BELL Minero/Payaso


                                         Imagen: Foto del Autor en el Cementerio Británico

Pedro Romero de Terreros, Conde de Regla, obtiene en 1749 la concesión de las anegadas minas de Pachuca; al desaguarlas, queda descubierta la veta La Vizcaína, que lo llevó a ser sin duda, el hombre más rico de América, amasando hasta su muerte una enorme fortuna.

En 1824, en el México independiente, decae la actividad minera, el tercer conde de Regla concerta un contrato de arrendamiento, para trabajar las minas, fundándose en Londres la Compañía de los Caballeros Aventureros; que mecanizó la explotación y amplio la red de caminos que comunicaban las bocas de los tiros con las haciendas de beneficio, iniciando el arraigo de ciertas costumbres británicas en Real del Monte y Pachuca.

 El Mineral de Real del Monte, con su altura, el clima frío predominante y la facilidad que tiene para nublarse, resultó ser el lugar ideal para recibir a los Cornish, grupo étnico de origen celta que habitaba en la península de Cornalles, al suroeste de Inglaterra, que gozaban de la fama de ser considerados los mejores mineros del mundo, pues provienen del denominado “país del estaño”, principal fuente de abastecimiento para las civilizaciones del mediterráneo antiguo.

Los córnicos tardaron un año, para desde Veracruz, trasladar las mil quinientas toneladas de maquinaria que traían a cuestas; como toda cultura traían sus propias tradiciones, su religión metodista, sus costumbres gastronómicas, como el cornish pasty, que en sincretismo con la cultura mexicana dieron origen a los pastes.

Como es natural, al paso del tiempo, los mineros británicos y sus familias fueron falleciendo, por lo que habilitaron a finales del siglo XIX, un cementerio, que los mexicanos conocemos como el Panteón de los Ingleses de Real del Monte, el cual alberga a más de 600 córnicos enterrados con los mismos ritos que se acostumbraban en sus ciudades natales, Camborne y Redruth en Cornwall o Cornualles, un condado administrativo y ceremonial que ocupa gran parte de la península del mismo nombre, constituyendo el extremo suroccidental de Inglaterra.

Dicen que los ingleses que se encuentran fuera de su país, tienen la costumbre mortuoria de orientar sus tumbas en dirección a la Gran Bretaña. El Cementerio británico de Real del Monte, Hidalgo, conocido también como Panteón inglés es un sitio misterioso y lleno de nostalgia en el que todas las tumbas, según la tradición, están orientadas hacia la Gran Bretaña, excepto una, la de Richard Bell, quien ordenó que su lápida, "diera la espalda" a las de sus desdeñosos paisanos.  Así, hoy se puede ver que su tumba es la única que contradice el orden geométrico del cementerio (ver foto).

Según las interesantes explicaciones de los sepultureros del panteón, los guía de turistas, los folletos turísticos oficiales de Hidalgo y el conocimiento popular, que se ha diseminado por tradición oral, de generación a generación de los habitantes de Real del Monte, la persona que está enterrada con los pies dirigidos hacia el sur y la cabeza al norte, protestando por el desprecio de sus paisanos, es el gran payaso de fama mundial Richard Bell, aquel que en 1858 naciera en Deptford, Inglaterra, debutara a los dos años en Lyon, Francia y triunfara en todo el mundo, incluyendo el México porfiriano.

Durante años se creyó que el payaso había muerto en México y había sido enterrado en el Cementerio Inglés de Real del Monte, pues una lápida lleva su nombre, de hecho, es la única lápida que no está colocada mirando al noreste, hacia Inglaterra, como todas las demás. Se decía que esto era así porque el payaso había decidido llevarles a todos la contra.

No obstante, investigaciones recientes muy bien documentadas muestran que en realidad el payaso Richard Bell en 1911, luego que supo que los revolucionarios usaron los carros del ferrocarril que él ocupaba para su circo Bell, decidió regresar a Inglaterra, con escala en Nueva York en donde lo alcanzó la muerte, siendo enterrado en esa Ciudad. De manera que el Richard Bell que está enterrado en Real del Monte, parece ser un minero y no el legendario payaso, lo que, como es de esperarse, muchos se resisten a creer.

Richard Bell, el minero, según la inscripción de su lápida, nació en Middleton, Tresdale, Inglaterra, en 1812, cuarenta y seis años antes del nacimiento del gran clown, muriendo en 1875 a la edad de 63 años, lo que confirma que no son los restos del payaso más famoso del mundo los que se encuentran en la tumba número 55 al lado izquierdo del panteón, justo la que esta al pie mío en la foto de la portada en el Cementerio Británico de Real del Monte.

Si bien es cierto que Bell estuvo con sus hermanos, de visita en Pachuca, fue solo una vez con motivo de una gira artística en 1886, once años después de la muerte de su homónimo, no volviendo nunca jamás, contradiciendo con desencanto tan bella leyenda.

Para decepción de muchos, esa es solo una bella historia, no es más que un mito que gusta conocer a quienes visitamos el camposanto, que se encuentra en el exuberante bosque de oyameles y flores, sitio del panteón inglés, lleno de magia, misterio y originalidad.

Personalmente, a pesar de la evidencia, prefiero quedarme con la idea de que Richard Bell, el payaso, está en el Panteón Inglés, porque la historia merecería ser verdad.

sábado, 25 de abril de 2015

I 01 MAXIMILIANO/JUSTO ARMAS

Imagen: Collage de Tupila.com y nefmex.wordpress.com


Los datos duros de la historia señalan que Ferdinand Maximilian Joseph von Habsburg-Lothringen, nació el 6 de julio de 1832 en el Palacio de Schönbrunn, en Viena Austria, como archiduque de Austria y príncipe de Hungría y Bohemia; siendo fusilado en el Cerro de las Campanas, Querétaro, México por el gobierno republicano de Benito Juárez, el 19 de junio de 1867, a solo un mes de que cumpliera 35 años; no obstante las solicitudes de ministros europeos y a pesar de los ruegos de la princesa Agnes de Salm-Salm. Al morir ostentaba el alto título de Maximiliano I de México, Emperador del Segundo Imperio Mexicano.

Desde San Luis Potosí, sede provisional del gobierno juarista, el General Mariano Escobedo designó a los doctores Ignacio Rivadeneyra y Vicente Licea para practicar el embalsamamiento “en lugar seguro, bajo la vigilancia de la autoridad”, tardando nueve días en reportar como terminada esa operación. Todavía “hubo de retocarse” el cuerpo de Maximiliano, en la Ciudad de México, por el Doctor Ignacio Alvarado.

A petición del Canciller Austriaco, Conde de Beust, los mexicanos entregaron al Vicealmirante Tegetthoff los restos de Maximiliano, quien regresó como cadáver a Europa, irónicamente en la misma embarcación que lo había traído en 1864 a América, la fragata Novara; siendo enterrado en la Cripta Imperial (Kaisergruft) de la Iglesia de los Capuchinos, en Viena, el 18 de enero de 1868, siete meses después de su ajusticiamiento.

A 1300 kilómetros de distancia de la Ciudad de México, pero a varios días de acceso, según las vías y los medios de comunicación de la época, en la tranquila población de San Salvador, con sus 25000 habitantes, en una fecha imprecisa, finales del siglo XIX, aparece por sus calles empedradas, un enigmático personaje de origen austriaco, que causa asombro y no poca curiosidad; no pudiendo pasar inadvertido, por su aspecto francamente extranjero, su elegancia al vestir impecable y acicalado; y por añadidura, por andar siempre sin calzado, particularidad por la que sería siempre recordado, al grado que algunos se referían a el, como “el príncipe descalzo”.

Esa persona real era Justo Armas, eso no se cuestiona. El no nació en El Salvador, pero apareció ya en sus años medios, en algún tiempo del siglo XIX. La primera certeza de la estadía de Armas en El Salvador se sitúa en 1871, cuando participó donando dinero para las fiestas patronales de San Salvador, Durante sus primeros años en ese país, fue acogido por familias pudientes, especialmente por el vicepresidente Gregorio Arbizú, simpatizante de la monarquía y masón.

Don Justo, comerciante de origen desconocido, tenía maneras elegantes, hablaba un educado y fluido alemán, entre otros idiomas, y aparentaba tener un extenso conocimiento de las cortes y la alta sociedad europea; con esas virtudes fue capaz de establecer un servicio de banquetes de alto nivel, que incluía cubiertos y utensilios de primera clase. Además, fue conocido como una persona culta, dando clases de etiqueta y buenas maneras a las señoritas de mayor alcurnia.

Andaba sin zapatos para el resto de su vida, según sus palabras, para cumplir una promesa a la Virgen del Carmen, por haberlo ayudado a salir de un momento de peligro de muerte. Prometió además no revelar nunca su verdadera identidad, lo que labró con misterio la leyenda de que se trataba del Archiduque de Austria, Fernando Maximiliano, quien salvó la vida en un falso fusilamiento, gracias a que tanto él, como Benito Juárez pertenecían a la masonería y una ley importante de la masonería prohibe el asesinato de hermanos masones, lo que le obligó a salir de México y a guardar silencio sobre este tremendo secreto.

Está singular leyenda, que resuelve el doloroso dilema de Juárez entre cumplir con las razones de estado y no matar a un compañero masón, ha sido estudiada seriamente, principalmente por el investigador salvadoreño arquitecto Rolando Deneke Sol, quien sostiene que Justo Armas, era Maximiliano; explica que el origen del nombre, fue un edicto publicado por Benito Juárez, que menciona “El archiduque Fernando Maximiliano José de Austria fue hecho justo por las armas”.

Revela que el emperador se salvo del fusilamiento, ayudado por prominentes políticos de México, siendo la princesa de Salm Salm quien proyectó la fuga de Maximiliano; además se menciona, que al atenderse al Almirante Tegetthoff, quien llegó a reclamar el cadáver de Maximiliano en nombre de la familia, hubo tardanza en la entrega, y que en la capilla ardiente que retornó a Austria el 28 de noviembre de 1867, se colocó el cadáver de una persona que no era Maximiliano, al que le colocaron los ojos azules de cristal de una Santa Ursula. Cuando el ataúd fue abierto, su madre según se dice exclamó: "¡Este no es mi hijo!".

Justo Armas murió en 1936, después de vivir 66 años en San Salvador. De haber sido Maximiliano, a la edad de 104 años, lo que es altamente improbable, no obstante los exámenes cráneo-faciales y pruebas grafotécnicas que asocian a ambos personajes. Una entrevista a su nieta, de noventa años, abre el abanico de probabilidades, pues muestra un documento redactado por Sir Sydney Martin Stadler quien en los años sesenta disertó sobre la misteriosa identidad de Don Justo Armas, planteando sin demostrarlo, que Don Justo era realmente el misteriosamente desaparecido Archiduque Johann Salvador, lo cual no es posible, pues murió antes de 1936.

Juan Nepomuceno Salvador, hijo del príncipe Leopoldo II de Toscaza, se convirtió primero en “John Orth”, naufragando en su buque Santa Margarita en el cabo de Hornos, dándolo por muerto en 1890. Sobrevivió, viviendo en Uruguay, Argentina y Paraguay, afincándose posteriormente en la ciudad noruega de Kristiansand, donde en 1911 muere con el nombre de Hugo Köhler, un laborioso litógrafo.

Hay quien se atreve a proponer que su verdadera personalidad era la del Príncipe de la Corona el Archiduque Rodolfo de Austria, lo que es imposible, ya que Rodolfo murió en Mayerling, cerca de Viena, en 1889 junto a su joven amante la Baronesa María Vetsera. Ambas muertes fueron descritas como suicidios por su amor ilícito.

La posibilidad más verosímil es que Justo Armas no fuese ni Maximiliano, ni Juan Nepomuceno, ni Rodolfo.