Mostrando entradas con la etiqueta Riesgos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Riesgos. Mostrar todas las entradas

jueves, 23 de julio de 2009

La Regulación, Garante Social de la Calidad 03 LA REGULACIÓN, ABATIDORA DEL RIESGO


El riesgo es la combinación de la probabilidad y las consecuencias de que ocurra un evento peligroso específico. Es al ente rector, gracias a la regulación, a quien le corresponde dictar las normas correspondientes a fin de eliminarlo o abatirlo al máximo.

La estimación del riesgo se da del cruce de dos variables, la gravedad y la probabilidad, variando desde riesgo no significativo hasta riesgo intolerable.

Los usuarios están sujetos a múltiples amenazas, mismas que el Estado debe mitigar, una de ellas proviene de la complejidad tecnológica de la industria de equipamientos, (instrumentos médicos y hospitalarios) y de la industria farmacéutica.

Para autorizar el uso de los dispositivos médicos, definidos por la FDA como instrumentos, aparatos, implementos, máquinas, implantes, artículos similares o relacionados, incluyendo cualquier componente, parte o accesorio que se usa para el diagnóstico, cura, mitigación, tratamiento o prevención de una enfermedad o condición, que afecta la estructura o función del cuerpo, la Autoridad Sanitaria aplica requisitos crecientes de acuerdo a riesgo, facilitando su clasificación en tres clases, (I a III), realizando controles generales en los de bajo riesgo, controles especiales en los de mediano riesgo y aprobación pre mercadeo a los de alto riesgo.

En la autorización de las intervenciones que pueden llevarse a cabo en los establecimientos de salud, la regulación no debe constreñirse a los riesgos del sector formal del sistema de salud, sino que también debe proteger a la sociedad de los peligros de intervenciones potencialmente riesgosas o informaciones apócrifas del sector informal, segmento que en ocasiones es ignorado activamente.

sábado, 6 de junio de 2009

Calidad en los Servicios de Salud 05 RIESGOS A INTERVENIR



Imagen: madchen-sam.blogspot.com

La estimación del riesgo se hace a partir de dos variables, la probabilidad de que ocurra (muy poca, poca, probable) y la gravedad de su efecto (ligeramente, dañino, extremadamente), cuyas combinaciones dan como resultado que el riesgo sea, desde no significativo, poco significativo, moderado, significativo a intolerable.· En la atención a la salud, por lo menos hay cinco riesgos sobre los que hay que intervenir: Intelectual, logístico, afectivo, cronológico y económico.· El saber cómo hacer, incorporando nuevas formas de conocimiento científico y tecnológico, aumenta la capacidad resolutiva y por ende abate el riesgo intelectual derivado del desconocimiento.

· La disponibilidad de suministro, así como el mantenimiento indispensable y suficiente, anula el riesgo logístico de la insuficiencia.

· El diálogo, la comunicación y el humanismo en el trato, aumenta la satisfacción y la aceptabilidad, con lo que se elimina la frustración y el maltrato a la dignidad humana, con lo que se abate el riesgo afectivo.

· Gracias a la seguridad adecuada y a la oportunidad de la atención, reduciendo tiempos de espera, como respuesta útil en tiempo, lugar y procedimiento, se evita el riesgo cronológico de lo inoportuno o extemporáneo.· Aplicando en el cobro de los servicios, el costo real de los insumos, la tecnología y la gerencia, con utilidades razonables, se disminuye el riesgo económico del lucro.